Información adicional
| Autor | L. Ronald Hubbard |
|---|---|
| Formato | COMPACT DISC |
| Idioma | English |
$125.00
To train volume auditors, L. Ron Hubbard had opened a Hubbard Professional College, now delivering its first Professional Course. And when he stepped to the podium for the first lecture, the mood was alive with anticipation. Mr. Hubbard wasted no time relaying a startling discovery: inability to recall is caused by scarcity of past. Thus, the astonishing datum: nobody in the last hundred thousand years has been able to remember at will anything on the time track. The solution lay in Straightwire, wherein the auditor recovers the preclear’s ability to be at Cause. Here, then, is the integral role Straightwire plays in the six most basics processes of Scientology: Two-way Communication, Elementary Straightwire, Opening Procedure of 8-C, Opening Procedure by Duplication, Remedy of Havingness and Spotting Spots in Space. With L. Ron Hubbard demanding student application, auditors set out to bring the miracles of Scientology to the Phoenix community and, indeed, miracles in abundance there soon were. Yet the greater miracle concerned the auditors. For as Mr. Hubbard declared in inaugurating that training school: “The auditor, succeeding uniformly with cases, becomes better in ability and health than the best preclear on whom he practices. And this is a processing fact.”
La única cosa en el pasado que ha obstaculizado a algunos auditores al llevar adelante una gran ayuda a la humanidad ha sido el factor del entrenamiento. Puesto que una vez que queda firmemente demostrado para él mismo que puede, mediante su propia destreza al procesar, cambiar a voluntad el estado de los preclears para mejor, el problema del propio caso del auditor también se resuelve. — L. Ronald Hubbard
Era el otoño de 1954. La sede internacional de Scientology en Phoenix, Arizona, hervía de actividad. En el espacio de unos pocos meses, L. Ronald Hubbard había entregado el 8.º Curso Clínico Avanzado Americano, y había lanzado una serie de conferencias públicas semanales y sesiones de Procesamiento de Grupo, y había constituido una nueva Fundación de Investigación de Dianética Hubbard. Y por si eso no fuera suficiente, simultáneamente estaba escribiendo los capítulos finales de un nuevo libro, ¡Dianética 55!
Pero por encima de todo, las investigaciones del Sr. Hubbard durante el año anterior habían ido dirigidas hacia los auditores; específicamente hacia el entrenamiento de auditores. Con ese fin, había abierto un Colegio Profesional Hubbard en Phoenix, donde se estaba en esos momentos impartiendo el primer Curso Profesional, diseñado para inculcar en los estudiantes una completa comprensión y dominio de los seis procesos más básicos de Scientology.
Se denominó el Curso de Certificación de Phoenix. Funcionando seis días por semana, el curso incluía demostraciones de instructores y coauditación entre estudiantes. Por ello, el 16 de noviembre de 1954, cuando L. Ronald Hubbard subió al estrado para impartir la primera conferencia, el ambiente general era el de una espera ilusionada y emocionante.
Pronto los estudiantes estuvieron completamente absortos, pues el Sr. Hubbard no desperdició ni un minuto y les transmitió de inmediato un nuevo descubrimiento extraordinario: la incapacidad de recordar está causada por una escasez de pasado.
De ahí, el dato asombroso: Nadie en los últimos cien mil años ha sido capaz de recordar a voluntad nada en la línea temporal.
La solución radica en la Línea Directa. Porque Línea Directa, explicó, no es simplemente un intento de hacer que alguien recuerde:
“Deberíais percataros de que la Línea Directa Elemental no significa recordar incidentes reales. Eso es chocante para vosotros, seguramente. ”
“Línea Directa se denominó ‘Línea Directa’ porque un auditor está tendiendo un cable directo entre Causa y Efecto”.
Pues tal y como dilucidó, el auditor está recuperando la capacidad del preclear para estar en Causa.
Este era un dato crucial. Y el Sr. Hubbard prosiguió detallando no sólo el papel integral que la Línea Directa jugó en los Seis Procesos Básicos, sino avances fundamentales en las técnicas de auditación:
Además, como parte de todo lo que les enseñó a esos auditores, el Sr. Hubbard les exigió la aplicación del conocimiento y destrezas que ahora habían adquirido. Con esa finalidad, ellos salieron como ministros a visitar hospitales, cárceles y hogares de la gente para llevar los milagros de Scientology a la comunidad local. Se denominó Operación Phoenix y pronto hubo milagros en abundancia: desde una mujer, abandonada por los médicos, que se recuperó de una grave hemorragia; hasta un niño de cuatro años que estaba pendiente de una operación para arreglarle un brazo atrofiado, cuyo miembro quedó en tan buen estado tras cinco horas de auditación que la operación se canceló.
Pero por muy asombros que fueran los resultados que estos auditores ahora producían en otras personas, el mayor milagro tenía que ver con el efecto resultante en ellos mismos. Pues, como L. Ronald Hubbard había anunciado en la inauguración de la escuela de entrenamiento:
“El auditor de hoy en día puede estar seguro con respecto a su propio caso. Porque hemos encontrado que para estar bien es un hecho demostrable que uno debe ser capaz de hacer que otros se pongan bien. No basta con estar bien y feliz uno mismo. Las confusiones y trastornos de la vida son tales que retardarán el caso de cualquiera. El auditor, teniendo éxito constantemente con los casos, se vuelve mejor en cuanto a capacidad y salud que los mejores preclears en los que ejerce su práctica. Y esto es un hecho del procesamiento”.
Aquí, por lo tanto, tenemos algo que representa un hito en el camino hacia una mayor certeza de auditor.
| Autor | L. Ronald Hubbard |
|---|---|
| Formato | COMPACT DISC |
| Idioma | English |